Díos te guie, caballero
que hacia mi patria caminas;
llévate la bendición
y los suspiros que envía
una parte de mi alma
a otra parte que allí habita.
Encadenado mi cuerpo
está a la tierra que pisa,
y el recuerdo de otra tierra
el sueño dulce que me quita;
allí dejé el corazón
y cuanto bien poseía.
Así lo dispuso Alá;
tal vez su bondad permita
que a la patria el desterrado
logre volver algún día
Disponível em: www.cervantesvirtual.com Acesso em: 12/03/2021
O poema acima mostra os sentimentos do árabe Abd al-Rahman em relação